02.05. Hotel Park. 1950-54
Façana principal. F. Català-Roca, c.1953. Col·lecció, Arxiu Històric del COAC
Arquitecto: Antoni de Moragas i Gallissà
Ubicación: Av. Marquès de l’Argentera, 11
En la avenida del Marqués de la Argentera, delante de la estación de Francia, había una pequeña isla de forma irregular con fachada a cuatro calles, edificada solamente en planta baja y un piso superior. De las cuatro calles, tres son estrechas y de poca categoría; solo la cuarta, la avenida del Marqués de la Argentera, es de importancia, quizás una de las vías más anchas de la ciudad. La fachada más estrecha de la isla, unos siete metros, correspondía a esta avenida.
Cuando se proyectó el edificio, que estaba destinado a hotel, se pensó derribar previamente la construcción existente. Fue entonces cuando nos preguntamos porqué tenía tan poca altura la construcción situada en un lugar tan antiguo y céntrico de la ciudad. Fue desagradable la sorpresa de descubrir que, por debajo del edificio, en todo lo largo de éste, pasaba un canal de cuatro metros de anchura, un conductor de aguas procedentes del Rec Comtal, una de las instalaciones de agua más antiguas de la ciudad, cuya construcción se remonta a la Edad Media. Esta circunstancia, que no se puede apreciar exteriormente, fue la que determinó totalmente la estructura del edificio, a causa de los problemas de cimentación que originaba. Tuvo que apoyarse por un lado sobre el muro del canal y, por otro, a escasa distancia y sobre el terreno arenoso con el nivel del agua del mar a 4,7 metros de profundidad.
En la fachada principal, es decir, la de siete metros de anchura, se han añadido todos los voladizos que las ordenanzas municipales permiten, para disimular su estrechez. Se ha intentado obtener una mayor amplitud, además, no limitando los voladizos por aristas verticales, sino mediante una línea rota. De esta forma, se conseguía que al observar el edificio lateralmente se perdiera cualquier punto de referencia con el que se pueda apreciar la anchura exacta de la fachada.
La estructura es mixta, de hormigón armado y ladrillo, una fórmula muy económica y muy acorde con el presupuesto limitado del que se disponía. En los sótanos, se han emplazado los servicios generales de calefacción y almacenes. En la planta baja, además de unas tiendas, está la entrada al hotel y un bar con acceso independiente. En el resto de las plantas se distribuyen hastacien habitaciones, todas ellas, como mínimo, con servicio de WC y baño pequeño.
El emplazamiento del edificio en una de las zonas más antiguas de la ciudad suscita el clásico dilema de moderno o antiguo. Naturalmente, este dilema no se lo planteó el arquitecto, sino aquellos que creen que la arquitectura no es una cosa viva, sino una farsa. Lamentablemente, hay muchos deestos últimos y se originaron polémicas apasionadas en torno al edificio, incluso se dioel caso de que un padre y un hijo llegaron a no hablarse como consecuencia de sus puntos de vista diferentes.
En definitiva, no había para tanto, ya que se trata de un edificio corriente, sin grandes pretensiones, como deben ser los edificios que se hacen cada día.
Revista Nacional de Arquitectura, núm. 182, febrero 1957, págs. 26-28