16. Canódromo Meridiana. 1962-1963
Façana a pista E 1/200. A. Bonet Castellana y J. Puig Torné, 1960-1962. Fons Bonet Castellana, Arxiu Històric del COAC
Arquitectos: Antonio Bonet Castellana y Josep Puig Torné
Ubicación: C. Concepció Arenal, 165-185
Esta construcción consta de dos plantas en forma de sector parabólico y de mayor superficie la superior. Son, pues, dos parábolas concéntricas con una diferencia focal de unos dos metros. La estructura es de acero, lo que permite al conjunto una mayor esbeltez y ligereza de líneas. Se plantea una línea central de pilares, como elementos de máxima resistencia, que sostienen las vigas de planta y cubierta. Estos pilares están formados por dos U.P.N. 30, cerrados por palastros. Dos líneas más de pilares, una a cada lado de la central, ayudan a esta a soportar las vigas de planta. Las vigas de cubierta, como ya se ha dicho, se sostienen sobre la línea central de pilares, evitándose el efecto de balanceo con unos tirantes, trabajando como tensores, que atan estas vigas con las de planta. En cuanto al arriostramiento horizontal corre a cargo de las correas, viguetillas compuestas, caladas, de sección triangular.
Todos los elementos estructurales están formados por elementos simples —perfiles laminados—, solos o compuestos, salvo las vigas de cubierta, que son vigas armadas de alma llena.
Se ha dividido la parábola en un número determinado de partes, aproximadamente iguales, y uniendo cada uno de los puntos con el foco se definen las alineaciones de crujías.
Iluminación
El estudio luminotécnico se centró en los tres problemas que presenta siempre la iluminación de un local de espectáculos de esta naturaleza que son:
1º Iluminación de la pista de carreras. Se determinó en primer lugar el nivel de iluminación más adecuado para la perfecta visibilidad de los galgos durante la carrera, dándole además especial importancia a la uniformidad a lo largo de la pista y a evitar en todo momento deslumbramientos.
Se fijó como nivel más adecuado el de 350 lux y se eligieron como fuentes luminosas lámparas incandescentes de 1.000 y 1.500 W., instaladas en proyectores a una distancia uniforme de 6,00 m y a una altura de 5,00 m. Se colocan dos en cada soporte, de forma que uno de ellos ilumina transversalmente la pista, y el otro queda enfocado a 45° del primero y en el sentido de la marcha del galgo, con lo que se evita en todo momento su deslumbramiento.
En la zona inmediata a las tribunas los focos luminosos se sitúan siguiendo el borde superior de la marquesina, para evitar apoyos que afearían el conjunto. El coeficiente de uniformidad alcanza así el valor de 0,63. Existe un circuito independiente, destinado a iluminar la zona de exhibición de galgos, cercana a los graderíos.
En la línea de meta se refuerza la iluminación mediante dos proyectores de haz intensivo, que, conectados a un contactor, se encienden en el momento de realizar la fotografía de llegada. El mando de todos los equipos de puede realizarse o bien desde el cuadro general de distribución, o bien desde la cabina de jueces, mediante un equipo de maniobra a distancia que actúa sobre los correspondientes contactores.
2º Iluminación de graderíos. Se ha resuelto mediante líneas continuas de tubos fluorescentes, colocados bajo las vigas de cubierta. Se obtiene así una iluminación uniforme del orden de los 125 lux, al tiempo que se resalta la estructura.
La subdivisión de circuitos realizada, permite apagar o encender a voluntad los equipos que dan luz directamente a los graderíos. De este modo, cuando se inicia la carrera se apaga el graderío al encenderse la pista, con lo que queda perfectamente destacada y los graderíos con luz suficiente de movimiento proporcionada por la zona interior. Igualmente puede accionarse este alumbrado desde el cuadro general o desde la cabina de jueces.
3° Iluminación de accesos y dependencias. Se realizó igualmente con tubos fluorescentes y un nivel medio de iluminación del orden de los 70 lux. La simplicidad de programa de necesidades de un canódromo, que puede resumirse en una pista y en un local de apuestas con su prolongación de gradas y terraza con buena visibilidad sobre la pista, ha llevado pareja la simplicidad de la solución, aunque se haya complementado el programa esencial con una serie de servicios y elementos que hacen de este conjunto el más completo y mejor dotado de Europa. El terreno donde se ubica la obra consta de una manzana entera prácticamente rectangular; en el lado mayor se sitúa la edificación, que ocupa una tercera parte aproximadamente del terreno, y las otras dos terceras partes son para la pista.
La edificación consta de dos plantas; la baja alberga perreras, servicios, aseos y oficinas, habiéndose preparado una zona para restaurante junto a la escalera interior que comunica la zona de apuestas con la explanada cubierta de planta baja donde se sitúa el paddock, paseo de galgos, zona de pesaje y zona de público.
La planta piso se compone de zona de apuestas cubierta y cerrada por puertas acristaladas con su prolongación a terraza y gradas. Dentro de la zona de apuestas, en el centro, se sitúa el bar, y longitudinalmente el mostrador de apuestas, de pagos y zona de calculistas. Se ha creado un altillo en un punto de la zona delantera coincidente con la línea de meta, sensiblemente central al edificio en donde se han situado los jueces, cronometradores, speaker, fotógrafo, así como todos los mandos eléctricos. Además, en planta baja se han emplazado las taquillas y el transformador eléctrico que «nacen» de la modulación de la valla de cierre, y la caseta de accionamiento de la liebre mecánica.
La forma es una consecuencia esencial de las necesidades, ya que es necesario un espacio mucho más importante en el centro y decreciente hacia los extremos. Ello, además, al acompañar la forma de la pista, crea una unión de la edificación con la pista, a la cual parece que «abraza». En volumen se intentó lograr la misma sensación, y así nació la forma de huso que da la mayor altura al centro donde la densidad de espectadores es mayor. La continuidad valla-edificio acentúa más esta preocupación de unidad que ha sido la idea dominante del proyecto.
Materiales
Los forjados son: el de la planta alta, de hormigón armado y casetones de hormigón; el de la planta cubierta, de Viroterm, sobre viguetillas triangulares de hierro; el de gradas, con vigas pretensadas y elementos prefabricados de grada de hormigón armado.
Los muros de fachada son de tabicón de 0,15 de doble hueco, con revestimiento de revoco y tirolesa de cal. Las ventanas de carpintería metálica, perfiles Mondragón, son basculante. Todas las barandillas están formadas por hierros U de 8 cm. La cubierta, sobre forjado Viroterm autoportante, lleva tela asfáltica con acabado verde. En la parte interior de la edificación, todo el pavimento es de hormigón lavado con excepción de los aseos y oficinas que es de gres blanco 7 x 7. El techo de la zona de apuestas y tribunas es a base de Viroterm autoportante visto en su color natural. El resto de techos son a base de revoco y tirolesa de cal. El aislamiento térmico y sonoro es a base del Viroterm antedicho. La tela asfáltica, con acabados en verde, termina con un canal del mismo material que desagua por medio de gárgolas de zinc.
Los colores dominantes del conjunto son: gris plomo en los pilares de la estructura; negro en jácenas y correas; color natural del Viroterm y tirolesa blanca en cerramientos; hormigón lavado en suelos; amarillo-caramelo del mostrador de apuestas y marrón café del mostrador del bar, ambos en vidriado catalán 17 x 28.
Cuadernos de arquitectura, núm. 57, 1964, págs. 7-9