02.06. Manzana urbana. 1955-59

Planta habitatge tipus B-C E 1/100. MBM, c.1961. Fons Martorell, Bohigas i Mackay, arquitectes, Arxiu Històric del COAC
02/02/2019

Arquitectos: Oriol Bohigas y Josep Maria Martorell
Ubicación: C. Pallars, 299-317

Se trataba de proyectar y construir un grupo de casas muy económicas, partiendo siempre de la realidad estricta de los años 50, es decir, aceptando–y aprovechando–los bajos niveles de las técnicas y los oficios de la construcción, la neutralidad expresiva del urbanismo, el escaso poder social y económico de los usuarios recientes inmigrantes con estándares bajos de confortabilidad, unos precios de alquiler acondicionados a los sueldos que los usuarios cobraban en la fábrica promotora de la operación. Se trataba, sobre todo, de no ilusionarse con la idea de que la solución de la vivienda popular en masa obligaba a inventar nuevas tipologías de módulo y de agregación y nuevos sistemas de construcción enfocados hacia utopías de la industrialización. Muros de carga construidos con ladrillo, ventanas de luces pequeñas, concentración de servicios, cubiertas inclinadas de teja, escaleras con muros continuos y losas de hormigón. Forma urbana con manzana cerrada y edificación continua. Por lo general, servicios mínimos, menos de lo que hoy obligan la mayor parte de normativas. En resumen: una arquitectura pobre que utiliza la pobreza para abrir una nueva línea estética y para afirmar con tono contestatario que las urgencias sociales si no tienen un aparato de investigación a su servicio (caro y lleno de dificultades) solo pueden encontrar soluciones provisionales en la utilización de paisajes y contenidos–urbanos o suburbanos–que, si habláramos en términos operísticos, casi podríamos llamar«veristas».
MBM
Conjunto de 130 viviendas muy económicas para los trabajadores de una importante factoría metalúrgica de Barcelona, emplazado en la retícula Cerdà del ensanche barcelonés, ocupando todo un lado de una manzana, incluidas sus esquinas.
La planta de la vivienda es muy concentrada con un espacio único central, entrada-cocina-comedor. A pesar de la orientación, ha sido necesario distribuir las viviendas a razón de cuatro por rellano (a dos niveles distintos) para lograr buenas condiciones económicas. En una urbanización más libre, el bloque se hubiera orientado según el eje N-S, con lo que todas las viviendas hubieran estado igualmente soleadas. (Obsérvese, no obstante, que el tema del asoleo en España no es demasiado fundamental, y menos en unas viviendas para familias obreras en que marido y mujer trabajan todo el día y los niños disfrutan de una buenísima guardería infantil en la fábrica cercana.) Se ventilan dos dormitorios a través de un patio interior. Creemos que el patio interior de ventilación, a pesar de los tópicos que maneja la arquitectura moderna y su propaganda en favor delos bloques aislados y de la necesidad absoluta de los conjuntos lineales con ventilación directa para todas las habitaciones, pueden todavía mantenerse y facilitan un tipo de vivienda concentrada que tiene muchas ventajas.
La monótona continuidad de la manzana Cerdà ha intentado ser superada individualizando los distintos cuerpos separados por la escalera y tendederos. La forma quebrada de la fachada intenta subrayar mejor esta individualización, a nuestro entender bastante importante para una relativa humanización del espacio urbano.
Superficie promedia de la vivienda: 60 m2.
Materiales de construcción muy sencillos y absolutamente tradicionales, abandonando todo simulacro de arquitectura altamente industrializada, por el momento aún imposible en nuestro país y menos en temas tan económicos como este. Ladrillo corriente en todos los muros, ladrillo barnizado en planta baja, hormigón salido de cofre y hormigón abujardado, bajantes de cerámica barnizada, cubierta a cuatro vertientes con teja árabe y«tortugada»(canal de tejado, utilizado frecuentemente en la arquitectura popular catalana y construido con piezas cerámicas parecidas a una teja con aleta), celosía de ladrillo en los tendederos, ventanas de madera con postigos. Las ventanas de las estaciones llevan un postigo vertical independiente para ventilación. Ha sido amueblada enteramente una vivienda modelo, utilizando solo elementos de serie que se encuentran en el mercado. Se logró completar la estancia y los tres dormitorios con el presupuesto máximo de 25.000 pesetas, que se redujeron hasta 17.000, en una fórmula algo más modesta.

Recibió el premio FAD 1959 al mejor edificio construido en Barcelona ese año.
Revista Nacional de Arquitectura, núm. 28,abril1961, págs. 19-22