02.04. Reforma del cine Fémina. 1951
Façana d'accés al cinema Fémina. F. Català-Roca, 1949. Col·lecció, Arxiu Històric del COAC
Arquitecto: Antoni de Moragas i Gallissà
Ubicación: Pg. de Gràcia, 23
El cine Fémina, situado en el paseo de Gracia, fue uno de los primeros cines que se construyeron en Barcelona. La comodidad de sus butacas se hizo célebre, y junto con su emplazamiento, en uno de los principales centros de la ciudad, le consagraron como uno de los cines más distinguidos deBarcelona en la época del cine mudo. Luego se hizo viejo; vino su decadencia, hasta que, al cambiar de empresario, en el año 1949, se impuso la necesidad de llevar a cabo una reforma. La necesidad de corregir unas goteras aconsejaba un cambio de cubierta. Al tener que cambiar de cubierta, bien valía la pena que la nueva permitiera construir un anfiteatro. Total, que el cine Fémina quedó convertido en un solar y hubo que proyectar un nuevo cine. Las obras se realizaron en dos etapas: la primera durante el verano de 1949 y la segunda durante el verano de 1951.
Durante la primera etapa se terminó la platea, boca de escenario y cubierta. Durante la segunda se construyó el anfiteatro y todo el cuerpo del edificio correspondiente a la calle de Diputación. El acceso a la platea se realiza a través del vestíbulo del paseo de Gracia, aun hoy día por terminar. El acceso al anfiteatro se hace por la calle de Diputación. Son como dos cines completamente distintos con una sola pantalla. De este modo, nunca los espectadores de diferente clase se encontrarán en un mismo vestíbulo, evitándose los consiguientes complejos.
Es perfectamente visible dónde termina la primera etapa y donde comienza la segunda. No en vano habían transcurrido dos años, decisivos en la evolución estética del arquitecto. En la primera etapa se hallan todavía francas reminiscencias neoclásicas en molduras, plafones, etc., mientras que la segunda etapa significa un verdadero esfuerzo de superación estética.Los rasgos más destacados, que contribuyen a dar personalidad a la obra, son la superficie ondulada, a base de madera, de la fachada, y los tablones de madera de debajo del anfiteatro, en el interior.
La fachada de la calle de Diputación está concebida, en su parte superior, dentro de los más rígidos conceptos funcionalistas; pero al llegar a la planta baja, y como quien hace una pirueta, aparece una superficie ondulada trazada a sentimiento. Parece como si se quisiera demostrar que una época ha terminado y ha empezado otra, o que es posible hermanar una arquitectura geométrica y clara con las formas irracionales y los materiales que, como la madera, son confortables.
El techo correspondiente a la zona de platea, situado debajo del anfiteatro, debía tener la cualidad de evitar cualquier sensación de pesadez. Esto se logra por medio de unos tablones de madera, que, separados del cielo raso, alojan en su cara superior hiladas de tubo luminoso. La imposibilidad de apreciar la distancia que los separa del cielo raso, junto a la incertidumbre de saberde dónde procede la luz, logran producir en el espectador situado debajo de este techo una verdadera sensación de frescor y transparencia.
Revista Nacional de Arquitectura, núm. 138, junio 1953, págs. 31-34