26. Edificio Frègoli. 1972-1975

Vista des de l'exterior de tot el conjunt de l'edifici. Ferran Freixa, 1974-1975. Fons FAD, Arxiu Històric del COAC
02/02/2019

Arquitecto: Esteve Bonell
Ubicación: C. Madrazo, 54-56

 

El programa del edificio Frègoli acoge un total de 22 viviendas tipo dúplex de unos 86 m2 cada una, varios locales en planta baja y un par en el sótano.
En un principio, estos últimos debían destinarse a la creación de un teatro, fruto de la relación entre Joan Brossa y el arquitecto e inspirados por la huella que el actor transformista Leopoldo Fregoli había causado en ellos. 

Finalmente, las ordenanzas no lo permitieron y se tuvo que descartar la idea. 

Este conjunto de viviendas fue la primera obra del recién graduado Esteve Bonell. Con ella no solo se dio a conocer, sino que también devino una declaración de principios contra las tendencias brutalistas que caracterizaban muchos de los proyectos realizados hasta entonces por despachos de renombre barceloneses. 

Bonell buscó un mayor grado de abstracción mediante una arquitectura blanca, volúmenes paralelepípedos simples y una tipología mínima y muy depurada en formato dúplex que seguía las corrientes europeas de los años veinte y treinta. Frègoli fue, por lo tanto, un anuncio al concepto de (re)inicio. Un intento por demostrar que algunas vías de la arquitectura moderna, racionalista, seguían aún abiertas y debían ser exploradas. 

Uno de los aspectos más característicos del edificio es el estudio y trabajo ejercidos por parte del arquitecto en la tipología de unidad de vivienda. Se trataba de viviendas mínimas, es decir, de superficies pequeñas a pesar de ser relativamente lujosas.
Esteve Bonell se encuentra en un momento en el que considera que las normativas y ordenanzas «dejan poco margen para la creatividad y la investigación, y en el fondo facilitan la especulación cualitativa del espacio habitado al plantear unas dimensiones mínimas en vez de unas óptimas». 

Además, se trataba de normativas que no se habían modificado ni revisado desde hacía más de treinta años. Por ello, muchos arquitectos del momento y por supuesto el mismo Bonell consideraban que no estaban al día en relación con las nuevas necesidades y demandas del usuario del momento. 

El aspecto exterior del edificio intenta transmitir mediante la composición de la fachada lo que sucede dentro. Se podría decir que no se proyecta. Lo único que se busca intencionadamente es la inversión de la masividad tradicional en fachada. Es decir, la parte masiva y dura se eleva a las ultimas viviendas mientras que la porosidad y ligereza empieza en la planta baja. 

Las voluntades del edificio de viviendas Frègoli eran muy ambiciosas. En general, la idea era resolver el espacio doméstico en planta y en altura, siendo la sección la encargada de cualificar el espacio interior.
Para ello el arquitecto tuvo que lidiar con las ordenanzas de la época, poniendo en crisis las alturas normales entre forjados (2,70 m) con el objetivo de generar dobles alturas que permitieran relaciones espaciales entre las partes de cada vivienda. 

La parcela, de reducidas dimensiones (37 x 9,5 m), se ocupa completamente para conseguir cinco viviendas por rellano, viviendas que además ocupaban dos niveles. 

Se dispusieron dos cajas de escaleras descubiertas, para dos y tres viviendas, respectivamente. 

La vivienda tipo tiene un total de 56 m2 en PB y 30 m2 en forma de altillo. Los servicios se alinean y concentran en vertical. Y los grandes ventanales que sirven a todas las estancias (dormitorio incluido) son los encargados de la ventilación e iluminación. Todas las carpinterías son de aluminio. 

Las crujías de las viviendas se adaptan al ritmo estructural, teniendo un ancho de 7 m por 9,5 m de profundidad (coincidiendo con la profundidad máxima de la parcela). 

La estructura se formaliza con pilares y jácenas planas. El forjado de bovedillas es de hormigón. Finalmente, la fachada se reviste con el sistema YTONG de 20 cm y un proyectado de estuco granolítico. 

La repercusión mediática y social del edificio de viviendas Frègoli fue muy relevante en la época. En 1975 ganó el premio FAD de arquitectura y crítica, convirtiéndose en la primera obra de arquitectura que recibía ambos premios.

 

Mònica Soto, Docomomo